Mezquita/CATEDRAL
Le dije a Esther que no se pronunciara al respecto.
Y casi lo consigue
Sus ojos suplicaban un huequito por donde meterse
alguna ranura en mi armadura
entre mis ojos inexpresivos.
¡Y lo maravilloso/horroroso es que hay miles!
y ella lo sabe:
el dueño de mi bicicleta, por ejemplo,
mis sábados llenos de sueño/s;
las caídas/subidas en-picado;
las tartas en forma de plazas de toros;
la banda sonora de Juno;
desmonorarse esperando a quien me permita llorar en su cama;
o las sonrisas en la habitación de al lado.
No es hora de tocar el saxo, ¡hay otras obligaciones!:
Hay que (Il faut/I have to) ir urgentemente al río,
sentarse en los cespeds, descalzarse
(mis uñas cambiaron de color, no las reconocerías).
Hay arañas, aviso. Pero no ME/te importa:
¡¡Que bonita esta rosa que/aunque tiene espinas!!
… porque ha escrito en su cuaderno que se ha perdonado…

